YIN:
En los Mundos de
Yupi puedes hacer lo que quieras sin que nadie te lo eche en cara. Puedes saltar, bailar, cantar en la ducha, comer, beber, fumar tabaco, estar
limpito y
aseadito todos los días, dejar que te besen, dejar que te abracen, escuchar música italiana, hacer de robot...

En los Mundos de
Yupi manda el "buen
rollito". Funcionarios, profesores, mantenidos ... todos ...¡buen
rollito!
En los Mundos de
Yupi todos visten de colores; la tristeza no se lleva, la pena está mal vista, el sufrimiento no se estila, si te sientes mal seguro que alguien te dará un
ansiolítico. Pero puedes reír y reír hasta que revientes; puedes comer y comer hasta que explotes... Puedes ser tú mismo, siempre que tengas "buen
rollito".
En los Mundos de
Yupi lo que más hay son mujeres, mujeres
autosuficientes, mujeres de hoy, que sufren ansiedad, angustia,
estrés, depresión... pero, sobre todo, soledad.
En los Mundos de
Yupi los hombres, más bien
escasitos, encuentran su oportunidad de realizarse. Todas las hembras son maravillosamente
sexys , simpáticas y receptivas. No faltan retos a los que enfrentarse ni cumbres que conquistar. El macho dominante, dueño y señor del harén, exhibe sus atributos como prueba de
varonilidad y lleva acabo extrañas danzas y rituales con el fin de mantener la llama encendida.
En los Mundos de
Yupi todo es perfecto, nadie te pondrá mala cara, nadie te hablará de injusticias, muerte, desolación... el otro mundo no existe, el otro mundo es olvidado, ignorado, el otro mundo está muy lejos.
YANG:

En los Mundos de Yupi reina la amistad. Una amistad sana y de verdad que sí tu quieres puede perdurar. Aquí das para recibir, recibes para dar. Todos forman una piña resistente y fuerte como una roca.
En los Mundos de Yupi experimentas una transformación, hay un antes y un después. La locura está a la orden del día. ¡Suéltate!, ¡ Desátate!, ¡libérate de tus cadenas!, mejor sitio no encontrarás.

En los Mundos de Yupi la alegría se contagia, entra dentro de ti, quieras o no. Todo es amor y respeto, libertad, igualdad, solidaridad... todos los ideales se unen formando una especie de lagarto que se abre paso entre el hastío, la apatía y la desesperanza para llevarte al Vergel del Edén.
En los Mundos de Yupi todas las mujeres son diosas a las que venerar, y los hombres sabios a los que consultar.
En los Mundos de Yupi todo es perfecto, las penas no existen, los miedos se escapan y el amor te acoge para que no te encuentres sola nunca más.